Por Culpa de U2

Por El Fanatinche
Un lector dejaba en los comments del posteo anterior varios mensajes haciendo alusión a nuestra falta de publicación actualizada durante estos últimos días. Cierto. Yo ni he visto fútbol y ni hablar de mis compañeros, con excepción de Hugo "Tata" Merino que claramente no entendió cuando le dijimos "Te quedas a cargo". La idea era que aportara con alguna "cosa poca".
Como de todas maneras anduvimos en un estadio (El Nacional de Ñuñoa) les diré que recién vengo llegando, que no dormí en dos días y que si noes por Franz Ferdinand (tanto ayer en el estadio como hoy en la tele de mi dormitorio a la hora de escribir esto que usted lee en este instante) paso colado a los brazos de Morfeo. Menos mal que existe Kaprano y sus álgidos sonidos de rock and roll clásico y elemental . Gracias a Dios.
El otro que lo pasó increíble fue Ocares. Tanto que se fue un día antes que el resto de nosotros, entró al Golden Circle, nunca lo vimos en la cancha y la que en un momento era para mi una chiva impresentable, al parecer terminó siendo cierta. El tipo conoció (según dijo textualmente) al amor de su vida. Sé que uno exagera cuando es pendex y más en un momento de tanto extasis como degustar el recital en un sector tan privilegiado. Pero parece que es cierto. Celular apagado (o que desvía las llamadas), mails no contestados y una prolongada estada en la capital que tiene a su madre al borde de la cólera y el colapso indican la veracidad de tan exaltante confesión. Lo de su nueva musa lo dejo para cuando retorne sus quehaceres (si es que). Reclamos de futboleras desdichadas hacerlo a su propia dirección de mail, please...
También presentó la misma licencia falsa Chasca "Satelito" Araneda. Comprenderán que el hombre no se ha preocupado mucho de la actualidad futbolera del fin de semana en el mundo. Si era U2 pues hombre. No Daddy Yankee, Ruperto ni Sin Bandera. Eran los acordes célebres de la guitarra de The Edge. No pidan que nos preocupemos de 22 idiotas peleando por una pelota cuando teníamos la oportunidad de ser testigos protagónicos del mejor show del mundo en este minuto.
Ya retomaré mis críticas y análisis y confió en reagrupar al rebaño descarriado (sobretodo a la oveja negra). Por ahora, eso. No es es que se nos haya terminado la bencina como decia un chaquetero insistente y desperfilado que nos escribió molestando (no encontrará los comments pues los eliminé como es menester con los que no aportan) sino todo lo contrario. Este fin de semana llenamos sucesivamente el estanque y gastamos sin recaudo ni fijaciones. Pero también sucede que la eventualidad histórica ameritaba el absoluto descuido. Si aun continúan los reclamos, bueno. La culpa es de U2. Remítanselos a ellos.