sábado, junio 12, 2010

Partimos lento...




Dos goles, cuatro equipos sin mucha pólvora futbolística y un mundial que tiene todas las fichas en no quedarse en el tintero del olvido. Así partió, con más expectativas que confirmaciones, con equipos que desde el comienzo demostraron que no son descollantes. Poco importa, la historia dice que algunos se destaparon en segunda ronda y levantarían la copa al final.
Lo cierto es que la primera jornada de mundial en tierras sudafricanas pareciera confirmar lo que se esperaba. Que los protagonistas fueran el multicolorido, el desorden, el ruido y los equipos parejos. En el plano de la subjetividad, que el grupo de la muerte tenía tanta competitividad como pocas probabilidades de regalarnos un candidato al título.
Se aprecia bonito este mundial. Con imágenes tan decidoras como mega estadios repletos en medio de barrios y ciudades pobres, con un pueblo hermoso, participativo y agradecido. Con muestras patentes de tercermundismo, con un nivel de figuras y selecciones que promete un verdadero deleite a partir de la segunda fase, ya sin los equipos que asoman con menos posibilidades.
El mundial de Messi, Tévez, Higuaín, Milito o Di María, los cracks que llegan en su mejor momento a intentar devolverle una gloria prestada a Maradona. El mundial de Kaká, Robinho y la resistida pizarra de Dunga. El mundial de España que asume el peso sin inmolarse como antes, el mundial de Torres, Villa, Xavi o Casillas.
Poco importa que no llegue Ballack, Alemania siempre es favorito. Tampoco que se haya bajado Ferdinand, Inglaterra es uno de los más probables protagonistas. A pesar de Capello y su conservadurismo, debiesen brillar Rooney, Gerrard, Lampard.
Llegan otros grandes equipos. Portugal con Ronaldo, Holanda con Robben, Van der Vaart o Van Persie. Esperamos ver a la Italia de Lippi, eterna candidata por mera camiseta y espíritu.
Pero siempre hay sorpresas. Eslovenia no es candidato de nadie. P{onganle ojo. Entre los que más quieren demostrar aparece nuestro Alexis, Vidal y el dogma de Bielsa. O los años de oficio del "Maestro" Tavarez con su tridente de Forlán, Suárez y Abreu. Por qué no Estados Unidos, que peleó la última Copa Confederaciones, Paraguay que hace rato no hace un mal papel en los mundiales...
Hay tanto por ver. Y en medio de tanta microcultura hermanada por la vieja y remozada pelota de fútbol. Capaz que este mes sirva para desterrar de una vez por todas las distancias del primer mundo con uno tan rico en gente, en costumbres y posibilidades.
Pero vamos con calma. Ya sabemos que Uruguay metió la pierna y soportó sin sacar una de sus memorables patriadas, que Parreira es conservador y se entrega a la suerte de Pienaar o Mphela. Está clarito que Domenetch tiene una "extraña" manera de pensar dejando afuera a los que más juegan en Francia, Malouda es el mejor caso. Nos qued{o claro que en este mundial, el que se relaja pierde pie y puede tener una jornada para el olvido como México y su mirada en menos que casi le costó el partido.
Empezó la fiesta. Sin tantos goles o destellos en el primer día. Sin mucho fútbol vistoso. Pero qué importa. Si la fe en que este no será otro mundial como los últimos tan parcos y decepcionantes la seguimos teniendo intacta...

Voz Futbolera



Mucho tiempo sin actualizar el blog, demasiado. Lo suficiente para dejar una encuesta que denotó el optimismo y hasta el exitismo de la gente por la probable buena actuación de Chile en el mundial de Sudáfrica.
A la pregunta, a qué fase llegará la selección de Bielsa, la Voz Futbolera respondió lo siguiente:

- A SEMIFINALES: 29%.
- OCTAVOS DE FINAL: 27%.
- CUARTOS DE FINAL: 26%.
- SOLO PRIMERA FASE: 11%.
- JUGARÁ LA FINAL: 7%.


Dada la aprobación del proceso y las altas expectativas y más aún, considerando la preparación dispar a los ojos de la gente, la próxima pregunta es la que ronda más allá de cómo le vaya a Chile en el mundial. ¿Seguirá Bielsa?
Nosotros planteamos esa incógnita desde la perspectiva de qué quiere el hincha. Ustedes tienen la palabra...

martes, octubre 13, 2009

De corte mundial




Por Satelito (J. C Araneda)

Más allá de cualquier estadística, la principal alegría es por cómo juegan. No es la más recomendable en un país tan acostumbrado al ratoneo, dirán los extremo cuidadosos. Siempre se puede cambiar, o al menos intentar que la suerte sea desafiada con pura convicción y trabajo de hormiga.
No es que ayer se trabajara menos. Quizás no había tal acentuación ni mandamientos tan irrenunciables. Lo que hace Bielsa no es nuevo, lo inventaron los brasileños hace más de 50 años y en su país fue la fórmula del éxito que ocupó Menotti para poner a Argentina en el primer mundo futbolero. Eso de atacar no es la madre de las ciencias en el fútbol. Sí aumenta las posibilidades. Seguramente es lo que nos genera cuando juega Chile hoy. Expectativa de sabernos con más posibilidades que hace cinco años.
¿Qué cambió? hay varios factores. Uno, el mental, que no tiene que ver con Bielsa como reformateador de la cabeza ni de la personalidad de un país como se dice. Tiene que ver con el respeto sumo y obediente del chileno común (donde radica el estrato futbolista) con algún extranjero que llegue precedido de pergaminos palpables. Por algo Jozic, Benitez, Russo, Acosta o Borghi tuvieron éxito. No es característica excluyente pues muchos fracasaron. Aunque es un punto a favor que en este país se puede aprovechar a favor como lo hicieron tantos otros.
Dos, el mancomunado. No es lo mismo tener a un presidente de la asociación de fútbol pintoresco que uno más ejecutivo, aunque sin carisma. Un dirigente está para entregar condiciones, no para ser vedette. Con Reinaldo Sánchez, lo más seguro es que Bielsa ni habría aparecido por Pinto Durán. Y si llegaba, terminaba la clasificatoria eliminado o renunciado antes.
Súmenle la planificación y acá tiene que ver Bielsa. Como todo entrenador europeo de selección, el rosarino armó una columna vertebral con la que soportó el peso de los dos años de eliminatoria. Sin mañosos, sin estrellas de ego presente como Salas y Zamorano (de las otras sí las hubo, es imposible escaparle a la farándula en Chile), sin grupos al interior de plantel, con elegidos desde el principio. La regularidad, aunque tropiece en el camino tiene más posibilidades desembocar en procesos más regulares.
Y no hay que dejar de considerar a los rivales. La competencia en Sudamérica se torna cada vez más difícil pero no porque se nivele el poder futgolero para arriba. Con la excepción de Brasil que también tiene más altibajos que hace 10 años, los demás equipos están en una etapa de recambio de nombres que los hace flaquear mucho más en rendimientos, no se encuentra el equilibrio entre las generaciones que dejan la selección y los que llegan para quedarse. Chile comenzó ese proceso hace dos años y por eso supera a equipos como Paraguay, Uruguay, Ecuador, Argentina o Colombia que aún están en plena transformación.
Chile tiene armas para hacer un buen mundial y tiene tantas opciones de ir a ganar partidos complicados como de perder los fáciles. Son los riesgos que se asumen con ser un equipo de Bielsa, uno que va para adelante. ¿Es mejor eso que ir siempre a sacar resultados convenientes con la calculadora en la mano? De seguro sí. Como decía el "Negro" Palma en este relato que les dejo, somos demasiado autoflagelantes con nuestro fútbol. De seguro con mucha razón histórica. Quizás nos llegó la hora de aprender que este juego hay que jugarlo y disfrutarlo. Quién dijo que esto era para sufrir tanto.


Voz Futbolera









Los resultados fueron bastante similares a los de la encuesta Fifa o las mini encuestas de diversos medios de prensa.
Respecto de cuál fue el mejor delantero de la dupla Za-Sa, los lectores votaron por:

-Marcelo Salas: 56%

-Iván Zamorano: 44%.


La nueva encuesta futbolera celebra la clasificación de Chile al mundial de Sudáfrica y juega con los vaticinios de gente. ¿Hasta dónde llegamos en la copa del mundo? Opine.

jueves, setiembre 03, 2009

El “Cóndor” pasa…

Por El Fanatinche (Ricardo Pinto N.)


No recuerdo bien la fecha, lo que habla mal de mi memoria y ratifica la antigüedad del antecedente. Como buen cabro chico pobre esperaba toda la semana para colarme en el estadio el domingo. Llovió esa tarde en Collao.

El preliminar lo ganó Vial a Concepción por 4 a 3. El encuentro estelar tenía a Huachipato frente a Colo Colo que traía en su arco a un tipo que estaba en la retina de todos: Roberto Rojas. Esa tarde, mientras la gente arrancaba de la tribuna protegiéndose del diluvio, me quedé impactado mirando cada jugada, capeando el temporal y mojado hasta lo indecible. Admirado quizás por el vendaval de tiros a gol que sacó el golero popular propiciando un injusto cero a cero. Nunca volví a ver semejante espectáculo en una cancha profesional.

Tal como uno solía arriesgar la salud por una locura impregnada de fútbol, hace 20 años Rojas, el mismo “Cóndor” Rojas no trepidó en jugarse la suya ensimismado por la estupidez. Todo sigue fresco en mi memoria. La imagen del corte en la ceja, el diario La Tercera con su confesión en portada, la desidia de un pueblo que prefirió tapar con tierra un escándalo propiciado por todos, ese clima de guerra futbolera y la innegable soberbia de creer que se podía eliminar a Brasil, al poderoso Brasil. Locos, exagerados, irresponsables y tramposos, tal cual reza el historial del fútbol chileno.

Recordamos ese episodio con vergüenza y nos olvidamos de las responsabilidades anexas. Las nuevas generaciones, las que gozan con las gambetas de Alexis o la pizarra de Bielsa se borraron a ese equipo de 1989 -sub campeón de América dos años antes y conformado por una generación de lujo- que fue castigado, obligado a jugar en Mendoza y que hasta regaló gran parte de sus chances mundialistas en el clave duelo frente al scratch en Santiago. Ese maldito partido donde no supo manejar la ventaja numérica, se anotó un autogol y sólo empatamos en los descuentos merced a otra pillería de Jorge Aravena.

Y todo por someterse a una presión indebida. El mentado “Maracanazo” es el resultado de una escalada de errores, de apasionamientos insanos, apreturas de un medio que sentía la obligación de clasificar y traspasó esa obligación nacional a un grupo de jugadores sin preparación que no soportó la carga.

Pero acá hay un tema que uno mira con cierto recelo. Todos recuerdan la fecha, todos la apuntan con el dedo, la denigran hundiendo con ello la imagen solitaria de Rojas como artífice de la trampa más negra que se conozca en la historia del deporte nacional. ¿Y los demás? ¿Los otros apasionados que no fueron capaces de frenar el desenlace? ¿Alguien le prohibió a Astengo dirigir en Colo Colo? ¿Alguien reclama hoy porque Alejandro Koch ejerce funciones en ese mismo club mientras Rojas paga entrada para ver al equipo que ayudó a salir campeón? ¿Alguna vez en un medio de comunicación se reprimió la actitud ratona y mediocre de Raúl Ormeño o Hugo González que regalaron el partido en Santiago cuando se tenía casi en el bolsillo? Posiblemente no. Y puede que tengan razones éticas suficientes para hacer la diferencia.

Quiero llegar a este punto. Este país vivió, se forjó y seguirá siendo paraíso de la charlatanería y el chantaje. Lo fueron nuestros “libertadores patrios”, lo son nuestras autoridades hoy, lo es usted y lo soy yo muchas veces al día, cuando sin querer usamos un software pirata o compramos un producto a menor precio sin boleta. Son timos menores, es cierto. Pero fraudes al fin y al cabo.

Yo no estoy a favor del pillo. Pero estoy en contra de los mojigatos referentes comunicacionales que, sumado a su incapacidad para entregar información real en ese día tan bullado, hoy se lavan las manos en la fuente de la moralidad, la corrección y critican abiertamente apelando a una supuesta evolución país. Esos que no entienden que Rojas jamás fue un delincuente que se escondió en la camiseta de portero y pudrió por sí solo una caja de manzanas rebosantes de color y calidad. Los mismos que son incapaces de proyectar la memoria histórica para entender que la triste tarde-noche en Río sólo fue el preámbulo de un porrazo inevitable, como tantos otros que nos hemos dado a lo largo de los años. Uno que desde ya le anticipo nos revolcará después de este baño de gloria rumbo a Sudáfrica, cuando volvamos a sentir la derrota apenas el proceso se desgaste. Es el karma de un país mediocre para el fútbol. Algo que no va a cambiar.

Quizás esa tarde de domingo en Collao no lo entendí, empapado en cada prenda de ropa. Poco tiempo después sí capté el mensaje. Aprendí que uno hace locuras por aquello que lo apasiona. Cómo no voy a entender a Rojas, entonces. Si era un arquero extraordinario y podría haberse quedado en esa tarima pasadera para siempre.

Pudo más su enajenada idea de llegar alto con la bandera en el pecho. Lastimera y taciturna quimera que en otros momentos hizo a chilenos con el mismo gen ideológico inscribirse en los libros señeros y celebrados. Al Cóndor no, a él lo desterraron. Cosas de nuestra apestoso doble estándar…

miércoles, agosto 19, 2009

Voz Futbolera







Será el mejor momento de la U que gana en el terreno internacional y no pierde pisada a los punteros en el torneo local mientras Colo Colo trata de afirmarse ante el mar de críticas por el mal funcionamiento de un equipo que no arrasa como prometio.
Será que el volante azul fue fundamental para obtener un título y el colombiano no logró ser figura en la buena campaña que protagonizó con los albos.

Más allá del evidente hinchismo que pueda aparecer de uno y de otro (los colocolinos tiende a escabullirse en malas temporadas como esta) es claro que a nivel de medio general, la lucha sobre cuál es el mejor "10" del fútbol chileno muestra un desequilibrio evidente. Los resultados acá, con simples 114 votos dejan plasmado una voz muy definitiva:


Walter Montillo: 79 votos. 69%


Macnelly Torres: 35 votos. 31%


La próxima Voz Futbolera tiene que ver con una pregunta que plantea la Fifa en su página oficial y que generó la clásica rivalidad entre colocolinos y azules, lucha subjetiva y falta de argumentos en la mayoría de los casos (shhi gua, viva el bulla o awuante el colo, nada más como base lo que no debiera extrañarnos de fanáticos extremos y sin criterio amplio) pero que es interesante en quienes sí amplían más la mirada.
¿Salas o Zamorano?
Bam Bam jugó en mejores equipos y se mantuvo más tiempo en la primera línea del fútbol mundial. Salas ganó más títulos y tiene más hitos estadísticos que lo avalan. Zamorano ganó una olimpiada, Salas fue el último baluarte y figura nacional en una copa del mundo, donde anoto 4 tantos, Zamorano fue goleador de eliminatorias, Salas estuvo a un tanto pero anotó en jornadas más trascendentes, Zamorano es el segundo más grande anotador chileno de la historia, Salas lo sigue en esa lista y es el primero en la de goleadores históricos de la selección chilena, Zamorano consiguió un título en México, Salas fue multicampeón en Argentina y el continente con River y llegó a dos semifinales de Libertadores, Zamorano fue el representante de un fútbol desterrado por la FIFA a inicios de los '90, Salas fue el Mejor de América en el '97 y ambos brillaron a cabalidad jugando juntos en la selección pero con distintas etapas en el plano individual.
¿Cuál fue mejor? Las respuestas en la página de la Fifa así como otras más objetivas e importantes, como las realizadas a ex seleccionados de la Roja sitúan a Salas no sólo como el mejor delantero sino como el mejor jugador surgido en Chile junto con Elías Figueroa. Acá, deciden ustedes.

lunes, agosto 10, 2009

El país del desapego


Por El Fanatinche (Ricardo Pinto N.)

Tenía mirada cabisbaja. Su trato, aunque deferente y amistoso trasuntaba timidez. Francisco Valdés Muñoz se extrañaba cuando un tipo joven - aparente contemporáneo a sus años de gloria en el fútbol- se acercaba a manifestarle admiración, a regalarle un saludo o simplemente a compartir diálogos en el pasillo. Quizás porque se crió en el país del desapego.
Hoy todos recuerdan su record, sus goles, su enorme dupla con Caszely, sus hitos con la camiseta de Colo Colo o la selección, su innegable sitial entre los más sublimes jugadores nacidos en esta tierra en la época en que ser bueno para la pelota era un don y no un invento como en el nuevo siglo. Pero no hay más perspectiva. Seguro porque jugaba al fútbol y eso suele ser socialmente subcutáneo, más en Chile que nunca ganó nada y los grandes avances en la materia -como el que algunos avisoran hoy- no son más que dulzura fugaz y permanentemente cíclica.
De haber nacido en otro lugar, uno con menos tradiciones mundanas y mayor identidad de la verdadera, "Chamaco" -como lo conoció el mundo futbolero- sería valorado como un inconmensurable aporte a la paz y la convivencia nacional. No estoy exagerando.
Sin la formación académica de los grandes políticos de la época -que aún dirigen los destinos del país desde la penumbra oficialista-, sin esos dotes discursivos ni otra manifestación más pura que su sigilosa pegada, Valdés condujo desde el campo verde a un grupo de compatriotas por los caminos del éxito en horas de fracaso absoluto, cuando la guerra azotó los cimientos de una sociedad cauterizada por las ideologias, abusándose a sí misma, que relegaría por décadas a la tolerancia por debajo de la polarización y el resentimiento.
Desde su sitial de volante creativo de amague infranqueable, el mediocampista fue cerebro del Colo Colo '73 y de la selección mundialera en Alemania '74, los dos mejores equipos que conoció nuestra historia, los dos que entendían el juego como un arrojo de galantería a partir de un balón en constante movimiento, la filosofía hecha realidad de Luis "Zorro" Álamos...
En medio de esa sociedad chilena sucia, detestable, pretensiosa, desafiante y odiosa,el único sentido de fraternidad lo encarnaba ese grupo de elegidos que "Chamaco" llevó al triunfo tantas veces y de manera magistral. Se sobrepusieron a absurdas luchas sólo corriendo noventa minutos por donde el destino marcara terreno. En plena era pinochetista de facismo nacionalista se metieron en Moscú y lograron un empate que nadie vio -eso era ir a Europa y sacar resultados históricos, no como los de hoy-, una hazaña sin registros por esas cosas de la guerra que desmembró sociedades pero no al más magnánimo de los deportes.
No eran vistos como de uno o de otro bando. Eran del pueblo. Y le dieron sonrisa en años de terror y odio. Historia y ejemplos incontables en algunas sociedades europeas durante la Segunda Guerra, el mismo patrón que solidificó el mito de Maradona tras el trauma de Las Malvinas. Tantos héroes sociales que con un balón en los pies apocaron diferencias, aunaron las sensaciones y se inmortalizaron.
Acá no. "Chamaco" Valdés murió sólo, en su modesta casa y sin auxilio alguno. Como su manera de ser indicó siempre; en la reserva, sin aspavientos, relegado a su mundo de retiro voluntario, olvidado por el club que ayudó a sacar de la mediocridad deportiva -la misma que por estos días saborean con billetera ostentosa, señores de traje y enemistad por eso que les forjó la insignia- pero jamás por los hinchas.
Hacía clases a niños de escasos recursos, seguía trabajando por mejorar el deporte al que entregó la mayor parte de sus días. Hoy lo llora el fútbol y eso me parece poco. Lo debería llorar un país. Aunque a su modo, "Chamaco" siempre supo que vivía en una tierra de arribismos, en el paraíso de los olvidadizos, en el lastimero edén de los desagradecidos...

jueves, julio 30, 2009

Todo fríamente calculado


Por El Fanatinche (Ricardo Pinto N.)

Se asustaron algunos. La nueva nómina de jugadores que militan en el extranjero no contaba con el capitán y el goleador.
No faltó el que aduce a razones disciplinarias en el caso del arquero a partir de su venteada participación en programas de farándula. Nada de eso, es lo que los ingenieros llaman maximización de recursos.
Vamos viendo. Es archiconocido el esquema de 4-3-3 que utiliza Marcelo Bielsa. Es su sello irrenunciable. El mismo que ha venido instaurando a punta de alabanzas, algunas críticas e incluso ciertos tropiezos en el camino
En ese dibujo táctico, hay incontables variables de juego pensando en el trabajo de fondo, en plasmar un cuadro que funcione como máquina recién aceitada pensando el Sudáfrica 2010. Aunque su contrato no estipule su llegada a la banca para tan magno evento.
Y dada la campaña que tiene a Chile tan bien posicionado, quizás los dos jugadores absolutamente titulares, inamovibles y pilares de una potencial oncena ideal son precisamente Suazo -que arrastra una pequeña lesión- y Bravo.
Los dos líderes, los que llevan el peso de la voz dentro del camarín, los que asumen la presión, los que son vitales en el resultado final pero son piezas absolutamente estandarizadas en un esquema que apela a la mecánica por sobre la individualidad.
Alguien podrá decir ¿entonces, para qué cita a Sanchez, Carmona, Fernández, Beausejour o a Medel que también son fijos en un equipo ideal en la cabeza de cualquiera? Es muy simple. El partido en cuestión -amistoso frente a Dinamarca en el 12 de agosto- es una de las pocas instancia de exigencia competitiva sin presión de por medio que le quedan al entrenador de acá al final de su proceso. Entonces debe seguir afinando todas las piezas. Algo que, contrariamente a lo que se piensa, aún no se logra del todo.
Los que sí parecen número puesto y que sin embargo anotamos en la nómina son esas variables que le menciono más arriba. Jugadores dúctiles, que marcan la diferencia en este sistema tan rígido y que, por tanto, son estrictamente necesarios para que los demás -que no han jugado tantos minutos en la adulta- tengan mejor opción de acoplarse al team funcional, el que quiere ver Bielsa cada vez que entra a la cancha.
Opción para que otros como Vidal, Valdivia e Isla y los que parecen titulares fijos sin serlo puedan acogerse a la idea, absorverla de una vez. Encontrar su lugar en esto que son más que 11, acá se trata de armar un plantel donde cada uno tiene su función, más allá de las circunstancias del partido. El técnico que tenemos es de los que trabaja pensando en su idea, no en el rival. Y la gran mayoría del equipo aún está acondicionado para lo otro. El rodaje de estos debe ser con los que de verdad van a tener al lado, no con suplentes que fueron parte de un proceso y terminaron siendo lo menos granado.
Los otros de la lista, Contreras, Mancilla, Pinto, Fierro, Morales y Orellana son practicamante los suplentes de siempre, los que tienen marcada en la camiseta su apellido más el de quién reemplazan. Mientras más jueguen o se sienten en la banca tras aprobar las prácticas, más se acopla esta idea que, gustándonos o no, es como va a jugar Chile cuando entre a definir las eliminatorias y probablemente, cuando se enfrente a presiones mayores en la copa de mundo.
Ese cliché tan falso que "con Bielsa nadie tiene el puesto asegurado" se muere definitivamente con esta nómina...

sábado, julio 18, 2009

Voz Futbolera









No hay mucho doble discurso como esperaba respecto al tema de Pellegrini en el Real Madrid. Parece que a todo el mundo se le olvidaron las críticas, lo que es buena noticia aunque para variar sea para irse donde calienta el sol.
Respecto a la pregunta de cómo interpreta usted la llegada del chileno a la banca del Madrid y cómo avisora su gestión, tenemos que:
Es el entrenador que el Madrid necesita

97

79%

No debería haberse movido de Villarreal

19

15%

Llegó sólo por la negativa de Wenger de as

6

5%

No le interesa

1

1%


La nueva encuesta para variar va a enfrentara colocolinos y azules en un tema que no ha sido aún confrontado por la prensa nacional pero como de costumbre, apostamos que alguien verá acá y en alguna oportunidad lo pondrá dentro de alguna pauta: los volantes ofensivos extranjeros de los equipos grandes. Por un lado, Macnelly Torres, el gran precio de Colo Colo, que llegó desfasado cuando el entrenador que lo solicitó ya no estaba en el club, que debió enfrentar a lo menos a cuatro técnicos de los cuales sólo Barticcioto y Jara lo anotaban como indiscutido, que debió asumir el reemplazo de un destacado como Giovanni Hernández, que cae en irregularidad y le costó un semestre soltarse para demostrar que cuando anda encendido es desequilibrante.
El otro, Walter Montillo, que a diferencia de Torres no es un diez clásico, que impone ritmo y vértigo, que asumió un comienzo igual de complicado, estuvo una temporada sin justificar su traida y debió superar lesiones para transformarse hoy en el jugador más desequilibrante del último campeonato. Dos que demoraron en rendir pero que aportaron su sello y este semestre se enfrentan en su mejor momento. ¿Cuál fue más gravitante en su estada en Chile? Usted elige.

viernes, julio 17, 2009

Juan Sebastián Cabrón



Por El Fanatinche (Ricardo Pinto N.)

Son raros los argentinos respecto al fútbol. Más bien bipolares. Radicalmente opuestos en los modelos de juego, en las predilecciones, en el fiato de la pasión y la objetividad deportiva. Lo digo por el caso de Juan Sebastián Verón, un tipo que a pesar de echarse al bolsillo la fama y venir a su país a terminar la carrera en su mejor nivel, casi gratis y por puro amor a la camiseta, aún es cuestionado por la parte más intransigente del hincha albiceleste.
Se tiende, por error, a compararlo y enfrentarlo con Riquelme, como si no bastase con que ambos tipos retornaron a regalarle gloria a uno de los países con más prestigio futbolístico que, siendo bien sinceros, sólo de la mano de estos dos fenómenos consiguió sus dos nortes más anhelados en los últimos años: ser campeón continental en alguna competencia de relieve y ganársela en las mismas narices al rival de siempre, los brasileños.
Y aún si fuese necesario hacer la comparación, Verón sale muy bien parado frente al "10" de Boca. Se calzó la listada del glorioso pincharata cuando perfectamente tenía un par de años en la primera fila del fútbol mundial en Europa. Cambió dólares y comodidad de la que abunda estando en un nivel superior, demostró que esa cuerda en la carretilla tendría réditos importantísimos, como título local y una Copa Libertadores, la misma que en rigor es más importante que las mismas obtenidas por el legendario equipo de Zubeldía, Madero, Verón padre, Malbernat, Pachamé y Bilardo entre otros. Esta costó más, se ganó con vistoso despliegue y cuando nadie la tenía en sus cálculos. Es todo un mérito histórico.
El clamor popular dice que el calvo volante es el responsable de la eliminación de su seleccionado y lo sindican como "jugando para atrás" frente a Inglaterra en el Mundial de 2002, culpa que si alguien debe cargar -con más de algún reparo- es el por hoy venerado entrenador rosarino Marcelo Bielsa, protagonista real de uno de los mayores farreos deportivos del deporte trasandino gracias a su esquema irrenunciable. En ese equipo, Verón era el que ponía el pecho. Pero los bipolares creen que es responsable el fracaso. ¿Ve? Si son raros. Porque de tanto triunfo no me atrevería a decir que de esto no saben.
Cuando Cruzeiro abrió la cuenta en la final del Mineirao, uno -que es criado en este país donde recibir un gol en la final es señal de que ya te ganaron- pensaba en la detestable fiesta brasileña, la de negros encadenados en el suelo implorando bendición al cielo, la de los cantos infantiles, de las risas insoportables. No contábamos con la categoría de un tipo que, como el mismo Riquelme, supo marcar una diferencia notable a partir de algo tan simple, la personalidad. Por más que lo aporrearon como a sparring de box en el duelo de ida; La Bruja salió a buscar la copa y los demás sólo tuvieron que seguirlo. No exagero, uno busca entre las principales figuras del orbe futbolero, hoy son pocos los jugadores que tienen esa capacidad, la de dar vuelta una llave tan adversa y cambiar con ello lo que ya parece escrito.
Los llaman cracks. Son escogidos y por lo mismo, conocen de la injusticia de cargar más peso en la derrota. Aunque suelen ganar mucho más de lo que pierden. Y por lo mismo, hacen que uno siga viendo el fútbol como el mismísimo arte de lo impensado.