Por Satelito (J. C. Araneda)
Dicen que River Plate anda tras los pasos de Carlos Villanueva. No imagino mejor vitrina para un jugador al que el campeonato chileno hace mucho rato le quedó chico y por otros "destellos momentáneos" fue relegado a un tercer nivel en la selección chilena. El mismo jugador que terminó regalándonos la única alegría en las últimas aventuras de nuestra bilipendiado combinado nacional adulto.
Uno mira el nivel del "10" del Audax en el inicio de la Sudamericana y el torneo nacional y se pregunta si será capaz de repetir la historia de Matías Fernández, el mejor de América en 2006. No es necesario recordar que en el primer semestre, Matigol fue relegado a un segundo plano en Colo Colo por Jorge Valdivia y le bastaron seis meses al mejor nivel para ganarse el sitial del mejor del continente.
Entonces uno se entusiasma, más cuando se habla de la nueva etapa de la selección, cuando se le ve en un nivel tan superlativo, cuando sigue apelando a la sorpresa en momentos en que uno espera que su "pegada" siga siendo la única variante posible.
Su padre decía emocionado tras el gol frente a Ecuador que el sentía a su hijo como el mejor jugador chileno del momento, mejor que Fernández, más rutilante que Valdivia y entonces uno se pregunta si los hechos del hoy, que reafirman la teoría del orgulloso padre se verá reflajada en las eliminatorias.
¿Será Villanueva
el conductor de la Nueva Roja de Bielsa (probablemente) en caso de que este llegue a la banca nacional? ¿Irá Villanueva por el trono del mejor del continente o se quedará en el camino?
A uno le da gusto ver jugadores chilenos que interesen a los mejores clubes del continente. También es grato ver en la cancha a futbolistas como el audino, de esos que salen de vez en cuando y que extrañamente quedan relagados en este país hasta que cumplen "cierta edad". Hace mucho rato que Suazo venía destellando. Sólo ahora que juega en México podremos ver si su nivel era internacional. Quizás Villanueva deba esperar su turno, lo que a esta altura parece un desperdicio.

Mi humilde manera de ver el fútbol me indica que en los equipos deben jugar los mejores. Por más que los otros volantes de salida sean jugadores de equipos internacionales de primer nivel, reconozcamos que el mejor del momento es el creativo de Audax. Ojalá siga brillando y que la selección le entregue la camiseta que se merece. No la de reserva. Porque en este momento, Villanueva es por lejos el más importante futbolista del país y uno de los grandes del continente. Que le dure, que no sea otro destello momentáneo.