"Ladrón"de la viste...

Se sabía. Dígame que es mezcla del oportunismo clásico del dirigente chileno, que es el resultado obvio del trabajo de Marcelo Bielsa y su plantel reflejado claramente en los números, al menos de visitante. O que se debe a esa idiosincracia nacional de aprovecharse de la situación para sacar más dividendos aunque sea a costa de la inocencia del hincha; o simplemente a la ya tradicional costumbre de saber que, aún siendo el país que más cobra por un ticket para ver a su selección de local, se sabe por añadidura que el fanático de La Roja nunca falla.
Razones para esgrimir hay muchas, definiciones para enmarcar la decisión de subir el valor de las entradas por parte de la ANFP sobrarán. Yo tengo una sola postura, una que me da vergüenza ajena. En este país se tiende a robar en el fútbol, tanto por debajo de la mesa como a vista de todos. Antecedentes sobran y la tabla de tarifas pubicadas hoy por la dirigencia en Quilín es sólo una imperdonable burla, un abuso flagrante al ánimo de la gente por apoyar su camiseta en minutos que así se necesita.
Hace mucho rato que se viene tapando los baches de esta administración con los buenos resultados que se obtienen. He ahí el problema. Una cosa no va de la mano con la otra. Siempre se puede mejorar y así como tuvimos los líos de clubes impagos, los problermas con jugadores suspendidos para actuar por el combinado nacional y la clara indeterminación de una conducta contundente respecto de la apertura del producto selección en los ojos de la opinión pública, ahora suman un nuevo descalabro.

Es entonces el momento en que a uno se le viene a la mente el cómo funciona este negocio del fútbol en otros países, mucho más avanzados en materia de organización, competencia y con claros privilegios en lo que a estadios y aposentadurías se refiere. Ante un organismo de acción privada como la ANFP -que convengamos, está sometido sólo a la voz de los representantes de sus clubes asociados- existen entes fiscales, organismos estatales creados para observar el claro y justo funcionamiento de estos, de esos que median ante cualquier atisbo de anomalías o abusos.

Hoy el Banco Central volverá a subir las tasas de interés, las que afectan generalmente a los créditos de consumo y el tan explosivo gasto per capita en materia de tarjetas de crédito. ¿Y con qué creen estos "vivos" de nuestra cúpula futbolera que el hincha tradicional, ese que está apretándose el cinturón por el aumento en el costo de vida piensa pagar sus tickets para ver a la selección?

Esos montos sólo se cobran en Europa, dónde el ingreso por perseona es mayor, los torneos son más competitivos y los lugares del evento albergan mayor seguridad y comodidad. Poner esos precios en un país tercermundista puede tener muchas aristas pero lisa y llanamente tiene que admitirse como un robo.
Yo no sé ustedes pero al menos yo, hace rato que ya me estoy hastiando de este señor Mayne Nicholls y sus pésimas decisiones. Siento que no interpreta el sentir del hincha común, que comete errores sustancialmente mayores a sus avances y hoy está colgando de una cuerda tan floja como lo son un par de resultados a favor o en contra.


Me parece una burla, una intolerable falta de respeto al bolsillo y el alma entusiasta del fanático nacional. Una apuesta que hoy, se los digo de antemano, me parece riesgosa viendo los rivales que se nos vienen encima. Una jugada, a lo menos -y paradójicamente- demasiado cara...