lunes, junio 26, 2006

Paseando por Higueras y pensando en la final




Por Futbolero Mayor (Hugo Merino N)
Con mucho relajo pasó la "U" por Las Higueras. Aunque haya dado un buen espectáculo (con casi 10 mil personas al interior del estadio) e incluso se encontrase en un momento ganando por dos a cero demostrando contundencia. Es que la "boleta" del jueves pasado tenía sentenciada la suerte de quien sería el primer finalista del campeonato de apertura chileno y la discusión fue poca en Talcahuano.
Si bien lanzó mucho de su mejor contingente, Huerta los rotó, los dosificó y hasta los guardó. El caso más gráfico fue el de Marcelo Salas que ni siquiera trotó para el calentamiento previo.
Hay puntos altos en esta Universidad de Chile aún cuando el examinador de hoy estaba con un ánimo disfrazado. Candelo, Ponce y Luis Pedro Figueroa dieron muestra de excelente nivel competitivo y Canío puede ser un relevo bastante competitivo.
El denominador general en los anfitriones era la cabeza gacha por la abultada derrota de mitad de semana, el que no sólo echó por tierra sus posibilidades de disputar un título que muchos dieron como probable para los acereros, sino porque la imagen de buenos partidos, de tremenda campaña y de regular funcionamiento quedó sepultada y hasta empañada en la visión del medio general por sólo noventa minutos desastrozos donde hicieron agua por todas partes.
Si Salah quería poner orden y rudeza en sus decisiones técnicas terminó por complicar a su misma oncena. Puso al paraguayo Espínola por Horacio Del Valle y el extranjero hizo agua durante la primera etapa. Pese a hacer todo el gasto con excelente nivel de Madrid y Mas, Huachipato se fue en desventaja cuando el Pato Ormazabal se fue por la orilla y sacó un centro medido. Waldo Ponce demostró cual es la diferencia entre los equipos chicos y los más grandes. Como en la canción, no hay que llegar primero sino hay que saber llegar.
De entradita no más, los siderúrgicos daban mayores muestras de estar desmotivados. Menos del minuto del segundo tiempo y ya estaban dos a cero en desventaja con el gol de Canio. A esa altura, era para reprocharle con pifías al local porque la diferencia de ambos cuadros, por muy ostensible, tampoco era de siete goles como mostraba el marcador general.
Lo empataron con ganas, porque pusieron algo más que fútbol en el final (que frente a la "U" en las dos ocasiones definitivamente se les perdió casi por completo) y porque el amor propio hizo sobreponerse ante un rival queestaba jugando a velocidad crucero.
Mientras los universitarios pensaban en la próxima semana, los de la usina se despedían tristes. Ni siquiera les alcanzó para despedirse con un triunfo ante un rival a media máquina. Francamente, jamás pensé que las diferencias en el campo de juego entre estos dos equipos fueran tan ostensibles. Como para creer que durante todo el semestre nos estuvieron vendiendo la pomada con Huachipato. Pese a su gran campaña y a la clasificación a la Sudamericana. Su gente, según mi humilde opinión, merecía un poquito más.

4 Comments:

At junio 26, 2006, Blogger Futboleros said...

No fui compañero. Por suerte me quedé viendo a Portugal y Holanda. Ese partido se jugó de más.

 
At junio 27, 2006, Blogger Miguel Ocares said...

Tata maraco, porque no me llevaste

 
At junio 27, 2006, Blogger CERATIEGO said...

Jajaja, pará. Pará de pegar en el mentón

 
At junio 27, 2006, Blogger Satelito said...

Estaba cocinado el pollo allí pues. No mucho que hacer

 

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