domingo, junio 18, 2006

Fui a ver a Sánchez, terminé aplaudiendo al "Chino"


Por Futbolero Mayor (Hugo Merino)

Cuando los equipos son parejos basta con un jugador para desequilibrar un partido. Lo de Huachipato ayer fue más ostentosos en el marcador que en el juego. El responsable fue uno: Rodrigo Millar.
El "Chino" (que horrible eso del "Payasito") fue un absoluto factor definitorio en un choque que se presumía peleado y que pese al 4 a 0 fue efectivamente muy disputado. Tanto así que Cobreloa logró mantener el control del marcador y el juego en favor del reloj durante las dos etapas, aunque el escorer final demuestre lo contrario.
Le costó al equipo de Salah. Chocaba contra sus propias ideas y la cerrada defensa que paró Jorge Aravena en Higueras. Cuando ya comenzaba a reinar la impericia vino el destello personal del "Pininito" Mas y la aparición de Millar por el segundo palo. Fue un desahogo.
Decidí llevar a mi hijo al estadio porque estos partidos dan para la tranquilidad en la tribuna. Lo llevé con la idea de que se impregne de algo de fútbol en vivo y que vaya aprendiendo de los pocos buenos jugadores que hay en el medio. En honor a la verdad, quería que viera jugar al "Maravilla" Sánchez. Pero terminé enseñándole lo importante de ser un jugador como Millar.
Porque en el primer tanto, el mediocampista dio una lección de cómo participar en función del equipo. Lejos de ser el típico volante de creación que trota parado en la mitad repartiendo pelotazos, el "10" siderúrgico es capaz de desentenderse de la génesis de una jugada para aparecer en el otro sector, sorprendiendo y mandando la pelota al fondo del arco sin marca alguna. Una clase de rapidez mental.
Si bien Cobraloa resistía los embates acereros, daba la impresión de que el 1 a 0 dejaba abierta la llave. Con uno más ibamos a penales. Y los loínos lo entendieron asumiendo algo más de riesgo. Estábamos en eso, en un partido apretado y hasta parejo cuando Renzo Yáñez se deshace de la pelota apretado por la banda y la divina suerte la manda dentro del arco de un permeable Carlos Ortega. Allí se terminó el partido.
El envión final llegó por añadidura. Un penal innnecesario de Fuentes dejó la suerte echada cuando el mismo Millar liquidó como siempre lo hace desde los doce pasos. Ya entregados, los visitantes dejaron forados en la defensa que con una línea de ataque como la de Huachipato significa un riesgo demasiado gigante.
La obra final de Millar fue una nueva clase de cómo definir en momentos cúlmines. Su gesto a la grada celebrando el gol y haciendo con las manos un ademán de "se acabó" es la mejor síntesis del encuentro. Era peleado hasta que apareció el "Chino". Ahí terminó la discusión y empezó el monólogo.

5 Comments:

At junio 18, 2006, Blogger Waldo_Pedro_R said...

Sí, pero ahora les toca la U. Si ganan es porque son lo que prometen

 
At junio 18, 2006, Blogger Satelito said...

Y también los vas a tener en la zona. Pucha que te va a salir caro, jajaja

 
At junio 18, 2006, Blogger Satelito said...

Digo, en la zona contra la U, para que se entienda. Te apuesto que van a pedir como cinco lucas por la entrada

 
At junio 19, 2006, Blogger CERATIEGO said...

Yo no fui al estadio. Quería estar con mi viejo. No vengo nunca y para variar me iba a ir a meter al estadio?????? No pasa na'

 
At junio 19, 2006, Blogger Futboleros said...

Esta rebueno el campeonato. Yo los daba por eliminados. Puta, me lo perdí no más. Pero contra la U voy. Y no a hacerles barra precisamente.

 

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